martes, 7 de junio de 2016

EL CHOTIS DE MANUEL AZAÑA



El chotis de Manuel Azaña

   EN 1932, cuando Manuel Azaña era jefe del Gobierno de la República y ministro de la Guerra, se estrenó con gran éxito popular el chotis titulado “Es mi Manuel”, letra de J. Guarido y música del prolífico maestro Vicente Quirós. En Barcelona lo estrenó la vedette Rosita Fontanar, esposa del compositor, y en Madrid Enriqueta Serrano, que iba a casarse con el maestro Pablo Sorozábal y a participar ese mismo año en el estreno de su opereta Katiuska, la mujer rusa, después titulada La Rusia roja. El chotis fue cantado por otros muchos artistas y grabado en discos.
   Ya era Azaña en 1932 la personificación del ideal republicano, tanto para sus partidarios, que seguían con apasionamiento sus intervenciones en el Congreso, como para sus opositores, entregados a la tarea de verter sobre él todo los infundios calumniosos que se les ocurrían. Los autores del chotis eligieron al personaje más encumbrado de la joven República Española, por ser el que estaba en perpetua actualidad en los medios de comunicación, el que más gente llevaba a los mítines, el que inspiraba mayor confianza a los votantes, y el que ofrecía un futuro más prometedor en el ámbito político.
   Sabían los autores que el clima de libertad traído a España por la República les permitía dedicar un chotis al jefe del Gobierno, sin que a ningún juez se le ocurriera encausarlos. Durante la monarquía decadente de Alfonso XIII un acto semejante hubiera sido merecedor de cárcel y multa. Las monarquías no toleran bromas con sus políticos, exactamente lo mismo que las dictaduras, como bien sabemos los españoles. Durante las monarquías y las dictaduras militares, que vienen a ser lo mismo, nadie se atreve a dedicar un chotis a un jefe del Gobierno. En la República sí, porque es un régimen de libertades públicas.

Letra del chotis

   No se deben buscar exquisiteces líricas en la letra. Una canción popular busca agradar al que la escucha, y para ello utiliza los más diversos recursos, tendentes a divertir, con rimas exageradas y sorprendentes. Lo mismo sucede con la música popular, útil para interpretarla cualquier clase de banda pueblerina. He aquí la letra del chotis Es mi Manuel:

ES mi Manuel republicano como hay pocos
y con los hombres que hoy gobiernan anda loco,
porque dicen que sólo ellos con su hazaña
nos trajeron la República en España.

Se pasa el día en las tribunas del Congreso
y se me sabe de memoria los decretos,
y asegura que él también hace su hazaña
vigilando que allí no hagan artimaña.

(Estribillo.)
Manuel, Manuel, Manuel
no creas
que eso es ninguna hazaña.
Manuel, Manuel, Manuel
has de saber
que aquí en España
no es igual la hazaña de Manuel
¡que lo de Manuel
Azaña!

A los ministros quiere dar comodidades
y está tras eso que está fuera sus cabales,
porque ha visto que hay maltrato en el decreto
y que hay alguien que está mal porque está prieto,
como está mal reformar el calendario
pues asegura que eso es innecesario,
y es que dice que le hace perder el tino
que al domingo no le llamen Marcelino.

(Al estribillo.)

Como que es largo de ministro ya lo veo,
pues reconozco que es un largo caballero,
y Manuel es como él caballeresco
y aunque va con albornoz no es ningún preso.
Quiere las cosas muy claritas con sentido,
la verdad pura como el agua de los ríos,
y escuchando a Campoamor la diputada
se entusiasma y dice a todos: “Ésta es clara.”

(Al estribillo.)

   El vulgarísimo juego de palabras de “la hazaña de Azaña” se le ocurrió a Ortega y Gasset, el catedrático de Metafísica en la Universidad Central, José, apodado Ortega el Bueno por las gentes de derechas por oposición a su hermano Eduardo. Cuando estuvo exiliado en Francia durante la despótica monarquía de Alfonso XIII, Eduardo editó la revista España con Honra, junto con Vicente Blasco Ibáñez y Miguel de Unamuno, también exiliados, y Hojas Libres con Unamuno, además de varios panfletos a su solo cargo. Por todo ello merece el apodo de El Bueno mejor que su acomodaticio e indeciso hermano.
   Este José publicó en el periódico madrileño Crisol, el 2 de junio de 1931, un artículo titulado “Introducción a otra cosa”, en el que mentó con su florido estilo “una hazaña enorme, fabulosa, inverosímil, única en el mundo, […] esta hazaña es la de Azaña: la reducción radical del Ejército.” Hizo fortuna por su vulgaridad nada metafísica el dicho de “la hazaña de Azaña”, y así quedó incorporado al chotis.

Otros aludidos y cantados

   Además del ministro de la Guerra, al que se dedica el chotis, aparecen aludidos claramente otros ministros y una diputada. Aunque son todos muy conocidos, recordaremos su situación en 1932, cuando se cantó el chotis. El ministro que está prieto es Indalecio Prieto, que verdaderamente se hallaba apretado en todas partes a causa de su voluminosa persona. Era ministro de Obras Públicas, socialista, decidido partidario de la conjunción republicano—socialista que había traído la República, y de continuarla.
   El domingo al que le cambiaban el nombre es el inquieto Marcelino Domingo, autonomista catalán, fundador del Partido Republicano Radical Socialista en 1929, del que se separó en 1933 para crear el Partido Republicano Radical Socialista Independiente, fusionado en 1934 con la Acción Republicana de Azaña y la ORGA de Casares Quiroga para integrar la Izquierda Republicana. Era ministro de Agricultura, Industria y Comercio.
   El largo caballero solamente necesitaba que se pusieran las iniciales mayúsculas para reconocer al ministro de Trabajo y Previsión, conocido como don Paco el Estuquista, por su oficio anterior, dirigente del Partido Socialista y de la Unión General de Trabajadores, con muchos detractores. En las elecciones de 1933 se opuso a repetir la conjunción republicano—socialista, por lo que triunfó la derecha anticonstitucional.
   Se dice que Azaña iba con albornoz por Álvaro de Albornoz, cofundador del Partido Republicano Radical Socialista al abandonar el Radical del delincuente Lerroux. Tenía a su cargo la cartera de Justicia.
   Con la mención del agua de los ríos se apunta a Fernando de los Ríos, socialista opuesto a que su partido ingresara en la III Internacional, y lo consiguió. Era ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes.
   En cuanto a la diputada Clara Campoamor, afiliada al Partido Radical hasta que lo abandonó en 1934, defendió la aprobación del voto femenino frente a la negativa de Victoria Kent, en el histórico debate parlamentario del 1 de octubre de 1931. Por eso le resultaba afín a Azaña, puesto que él también opinaba que era “una atrocidad” impedir votar a las mujeres, y lograron que la República les concediera el derecho de voto.
  Con el chotis se divirtieron los españoles en 1932, porque la República permitía las libertades, que dan alegría y esperanza a los pueblos.

ARTURO DEL VILLAR
PRESIDENTE DEL COLECTIVO REPUBLICANO TERCER MILENIO
                                                              

1 comentario:

  1. Muy entusiasta le veo con la República. Como buen republicano sólo habla de los años en que hizo maravillas pero no de los años oscuros que permitieron el golpe.
    Para usted las monarquias europeas son todas un desastre, por lo visto.Seamos serios. Gracias por el texto explicativo de la canción cuya letra es de lo más inteligente.

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